Pues yo no voy a ser menos que la reina y voy a dar mi opinión sobre esos cuatro puntos.
Matrimonios homosexuales: hemos llegado a un punto en el que los heteros somos los que estamos todos metidos en el armario, pero de puro acojone. Yo no se a que hostias viene toda esta moda de lo homosexual y lo ambiguo, que es ya una marca registrada, con rentabilidad comercial incluida. Ser "gay" se ha convertido en sinónimno de "cool" o de "guay", creando un estereótipo que parece exclusivo de esa comunidad y apropiandose de ciertos gustos o aficciones que ahora resulta que solo pueden tener ellos. Un poco como eso de que a la derecha no le interesa la cultura. Vaya, que yo no puedo decir que me gustan las artes, el teatro, el cine, los buenos restaurantes o que soy gran aficcionado a la cocina y a la repostería, por miedo a que se piensen que soy maricón. Es que asi están las cosas, vaya.
Dicho esto, en cuanto a que se casen, pues a mi me parece perfecto. La constitución y el ordenamiento jurídico tiene que garantizar los derechos de todos, y si quieren casarse por lo civil (que por la iglesía es un tema totalmente diferente, que como bien dijo Bronte creo que fue, es un club privado con sus normas y ahi que se las apañen ellos), deben poder hacerlo sin ninguna duda. Y a los alcaldes que se niegan a casarlos alegando objeción de conciencia, a la puta calle. Que son alcaldes para lo bueno o para lo malo. Es como si un Más peliagudo es el tema de que adopten, porque lo que hagan dos personas adultas con sus vidas y con sus cuerpos, no le importa a nadie, pero cuando hay un tercero en discordia, en este caso un niño, hay que andar con pies de plomo. Pero reflexionando un poco, no creo que una pareja homosexual ofrezca mayor o menor estabilidad a un niño, que una pareja heterosexual, tal y como estan los tiempos convulsos que vivimos, en que la gente se divorcia a las primeras de cambio.
-Arborto. A favor, pero convenientemente regulado. Lo que esta claro es que, ni yo ni nadie, tiene el derecho a opinar a la ligera sobre algo tan serio o tratar de manera simplista el asunto, y mucho menos llevar pancartas a las puertas de las clinicas o llamar "asesinas" a las mujeres que abortan, que bastante tienen ya las pobres con lo suyo y eso no tiene que ser plato de buen gusto. Además, como hombre que soy, no puedo parir y no me siento con derecho a negar cosas a una madre, ya sea en sentido positivo o negativo. Yo si puedo evitarlo, no me gustaría tener un hijo con malformación, que no pudiera valerse por sí mismo ni disfrutar de una vida plena, lo digo como lo siento. Pero por supuesto, aqui la última palabra la tendría la madre.
Eutanasia: aqui lo tengo claro. Si una persona no puede decidir la forma en la quiere morir, apaga y vamonos. ¿Quien coño somos los demás para decidir sobre algo tan íntimo, tan devastador, como la muerte de otro? ¿Es que nadie es capaz de ponerse en la piel de un enfermo terminal y entenderle? ¿No se le va a permitir un último acto de libertad? En fin. En general en todos estos temas, hay mucho de meter las narices donde nadie les manda en mi opinión.
Religión: creo que, siendo consecuentes y asumiendo que el estado es laíco, debería de impartirse exclusivamente en las catequesis y centros educativos privados propiedad de la igleisa. La iglesía quiere que se imparta en más sitios, porque les interesa difundir su mensaje, pero de eso nada. El que quiera huevos que entre en la pollería. Yo estudié religión en el colegio y en el instituto, y la verdad es que no me arrepiento, las clases eran mucho más divertidas y los trabajos más creativos (recuerdo que hice un trabajo sobre el Islam, que me gustó mucho) y en EGB nos leimos la biblia "de pe a pa". Sinceramente, era mucho mejor oir historias de zarzas ardiendo que hablan (despertaban más la imaginación), que hacer una mesa redonda en la clase de ética para discutir las noticias de los periodicos del día, que era lo que hacían. Nos colamos un colega y yo un día de tapadillo y era una clase de chichinabo, sin sustancia ninguna e imagino que esto de educación para la ciudadana no va a diferir mucho. Pero eso no tiene nada que ver con el tema. En estos momentos debe de existir, por lo menos algo de educación civica recibirá la muchachada, porque lo que es en sus casas...
Y por último, no se a que ha venido todo esto revuelo por las opiniones de la Reina. La monarquía es una institución sostentada por unos valores conservadores y fuertemente tradicionales muy claros y yo creo que cualquiera con dos dedos de frente, podría suponer que es lo que piensa la reina sobre los gays o el arborto. Que pensaba la gente que iba a decir. ¿Esto?
Pilar Urbano: ¿Que opina su majestad sobre el arborto?
Sofía: Pfff, la de herederos a las que les he interrumpido el reinado. ¡Las reinas parimos, las reinas decidimos!
Pilar Urbano: ¿Que opina de los gays?
Sofia: Me quieren mucho, me han pedido que sea su reinona de honor en el próximo día del orgullo gay y allí voy a estar yo como un clavo.
Yo me pregunto cual es la razón de que de un tiempo a esta parte, se le haya perdido el "respeto" a la familia real. Hace años, las institutciones y sobre todo los medios de comunicación se habían o les habían impuesto una barrera que jamás cruzaban, pero eso ha cambiado. De ser campechanos pero intocables, han pasado a tomarlos por el pito del sereno. Y no apoyo la opinión de que ellos se lo buscan, porque estoy convencido de que la pata la han metido siempre como cualquier personal normal, pero esto no salía a la luz, pero ahora sí que se airea. ¿Cual es la razón? ¿Quien ha ordenado este cambio de política? Yo creo que estas cosas no se hacen por casualidad. ¿Será un comodín del estado para distraer la atención de los problemas reales? ¿Que pensais vosotros?
Saludos.