Acabo de llegar del trabajo y me encuentro -en todos los medios- con que España está escandalizada y demás debido a las funestas declaraciones de nuestra discretísima Reina.
Estas han sido las palabras:
Homosexuales: "Si estas personas quieren vivir juntas, vestirse de novios y casarse, pueden estar en su derecho, o no, según las leyes de su país: pero que a eso no le llamen matrimonio, porque no lo es. (...) Puedo comprender, aceptar y respetar que haya personas con otra tendencia sexual, pero ¿que se sientan orgullosos por ser gays? ¿Que se suban a una carroza y salgan en manifestaciones? Si todos los que no somos gays saliéramos en manifestación... colapsaríamos el tráfico"Aborto y eutanasia: "En absoluto" (...) "La vida y la muerte no están en nuestras manos".
Religión obligatoria en los colegios: "Los niños necesitan una explicación del origen del mundo y de la vida".
Violencia machista: "Ha ocurrido siempre. Ahora se informa más y con todo detalle. En cierto modo, se provoca un contagio, se dan ideas que otros imitan. Los que son propensos tienen un filón en esas noticias".
Como tengo poco tiempo, dejo abierto el asunto a las opiniones de la comunidad Off Off Crítica, y explico someramente mi punto de vista:
1- Lo que opine la Reina me importa un bledo.
2- Las opiniones personales, no oficiales, de la Reina, no están expresadas para agradar a colectivos de ningún tipo. Si ofenden, se debe a la suceptibilidad del ofendido.
3- Comprendo lo que quiere decir en los cuatro casos. Con la frase sobre la religión no estoy muy de acuerdo. En los otros tres casos creo que se expresa mal, pero la idea de fondo no me resulta siniestra. Una opinión conservadora, racional, no agresiva, habitual... pero poco progre. Claro que, siendo reina, ¿qué coño va a opinar sino?
4- Estas declaraciones generarán un enésimo debate sobre la conveniencia de la monarquía. Asunto, a mi parecer, indiferente. En el sentido de que tan sólo reparamos en ella para emitir la queja habitual ("Éstos viven a mi costa") cuando se les presta más atención de la debida. Al fin y al cabo, siendo honestos, más dinero me dejo al año en alcohol, que es una droga. Y en alguna ocasión habré obtenido -por ejemplo- costo o marihuana -que son drogas ilegales-, alimentando así una economía sumergida cuyas bases atentan contra la dignidad humana. No creo ser el único; y me parece un gasto más inmoral, más innecesario, y más elevado a nivel nacional. Nunca he creído en el republicanismo de quien consume drogas ilegales con frecuencia.
El gasto en la monarquía es ridículo. Seguramente cueste más el Ministerio de igualdad. Lo que nos lleva a un problema típico de España: el afán de situarnos "personalmente" sobre cualquier situación en la que la prudencia nos exigiría un solemne silencio. En el fondo nos nos importa que vivan a nuestra cuenta; nos jode que posean una posición social vitalicia e inalcanzable (salvo para Letizia). Yo debo de carecer de corazón, porque no pienso jamás en ellos, ni me importa que estén ahí.
5- Que esta señora diga lo que quiera y haga lo que quiera. Mi única responsabilidad como ciudadano me la exijo a mí mismo; y para mostrar mi desacuerdo con el uso de otras instituciones ya votamos cada cuatro años (que para algo es una democracia, ¿eh?).
Entremos alegremente al trapo!
Lamento la ausencia de un sentido del humor más festivo, pero estoy cansado.
:D
