Quizá el título del hilo no aclare mucho, así que me explico.
Hace poco mis amigos y yo charlamos, sabe Dios por qué, sobre cuántas veces nos habíamos salido del cine por razones cinemaotrgráficas. Esto excluye las motivadas por niñerío incordión (cosa que no pasa en las salas de V.O., jeje) o por fallos de proyección.
Yo me he salido de dos: a los doce años, mi abuelo me llevó a ver Blancanieves en un reestreno. En esa época mi sensibilidad estaba durmiendo, y cuando vi a los animalitos danzando sin devorarla sentí que la cosa iba demasiado lejos y me fui por peteneras.
La segunda, con La Vida es un Milagro, de Kusturica.
Tras hora y media de cabreo creciente, dejé a cuatro colegas en la sala y me piré. La peli duraba una hora más. Era absurda. Gente bailando, objetos cayendo, cosas rompiéndose, bandas tocando, y personajes oligofrénicos que cambiaban de personalidad cada cinco escenas.
Y vosotros, ¿qué película os ha hecho decir: "Hasta aquí hemos llegado"?
P.D: Malabesta, Bronte, ¿Los críticos son buenos chicos y se ven todas enteritas, o alguna vez habéis salido por patas como hace Boyero? ;)
