Visto como esta el panorama y ,lo que se avecina, yo a lo mio.
Tengo ya una edad y una vida de ir para aquí y para allá. Mudando de piel todo el rato, reciclándome en busca de un sitio y un lugar. Mis últimos pasos me llevaron a una profesión, a un mundo que me gusta. Empece, en la treintena, como un becario mas, sin cobrar (tenia paro) con el fin de aprender una profesión. Más que menos la aprendí, la empresa quebró, debiéndome un dineral. Nunca me hicieron contrato, facturaba y, de vez en cuando cobraba.
Menuda historia nos ha contado este, que nos interesa a nosotros. Alla voy, al grano.
Desde mi primer trabajo, en el cual no paraba de quejarme, en todos los sitios que he estado, mis condiciones laborables han ido empeorando. He ido mejorando profesionalmente y económicamente. Pero si, cuando empece, tenia vacaiones pagadas y avisadas con quince días de antelación, horas extras cobradas, nocturnidad, taxi, cobrar puntualmente cada mes, desde entonces las cosas han ido a peor.
Al final soy autónomo. Si como diseñador tengo un pase, como comercial soy nulo, falta de experiencia. Y, precisamente ahora es un mal momento para nada.
Se dice, se comenta que lo que hace falta es mas flexibilización del empleo, facilitar más las cosas a los empresarios, que a la larga se genera trabajo. Cuando las cosas van bien, no se cuantos empleos se generan, no se si es comparable y proporcional al empleo que se destruye cuando las cosas comienzan a ir mal. Miremos las estadísticas.
Casi siempre la solución pasa por el sacrificio de los empleados, congelación de salarios y mayor elasticidad en las políticas de contratación. Estiran y estiran de nosotros, nos mastican como chicle y moldean cual arcilla.
Propongamos soluciones razonables al tema.
Quería haber escrito un texto mas metafórico, una parábola, pero no me ha salido, tampoco tenia ganas.
Por último, si es un asunto demasiado político, impropio para esta pagina, lo entiendo, me disculpo de antemano y pasemos a otras cosas. Gracias.
