Creo que fue Esquilo, en su obra sobre la derrota persa en Salamina, quien dijo que no había gloria en ridiculizar a los vencidos. Hace sólo unos días, don Miguel Ángel Moratinos, ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, abandonaba el cargo de una forma no muy ortodoxa. Por lo visto, ante las muestras de afecto expresadas por sus compañeros de partido, no pudo aguantar la emoción y se puso a llorar como una Magdalena. La cosa no hubiese pasado de ser una mera anécdota si no hubiese sido por las siguientes declaraciones de don Arturo Pérez-Reverte en su microblog de Twitter: "Por cierto, que no se me olvide. Vi llorar a Moratinos. Ni para irse tuvo huevos". "Se es un mierda cuando uno demuestra públicamente que no sabe irse. De ministro o de lo que sea. Moratinos adornó su retirada con un lagrimeo inapropiado. A la política y a los ministerios se va llorado de casa"."Luego Moratinos, gimoteando en público, se fue como un perfecto mierda". Al margen de las pifias que haya podido perpetrar don Miguel Ángel al frente del ministerio de Exteriores, las cuales son, en efecto, muchas y muy vergonzosas, un alto cargo del gobierno debe mantener las formas y no ponerse a echar el moco en vivo y en directo. Hay un lugar y un momento para cada cosa y ya bastante vergüenza ajena provocan nuestros politicastros sin necesidad de que, aún por encima, se echen a llorar. Dicho esto, añadiré que los comentarios de Pérez-Reverte, y sobre todo el estilo bajuno, tosco y deliberadamente provocador, me parecen fuera de lugar e impropios de un académico de la lengua. Menos aún entiendo su regodeo ante la audiencia teen de Twitter (su lista de seguidores en esta red social aumentó en 2.000 personas en 24h.) al afirmar: "Esto es mejor que mi caricatura en Muchachada Nui. Si lo llego a saber, lo insulto mucho antes". Soy lector habitual de las novelas y artículos de Pérez-Reverte y algunas veces estoy de acuerdo con lo que dice y otras no tanto. Pero incluso cuando lanza sus afilados dardos (¿o son sangrientos hachazos?) contra la imbecilidad, la ignorancia o la mala fe, lo ha hecho siempre manteniendo las distancias con un elegante savoir-faire que he echado de menos en esta ocasión. Confío en que todo se deba a un calentón a la hora de darle a la tecla ( escribir en Internet tiene poco que ver con hacerlo en la página de opinión de un suplemento dominical y puede jugar malas pasadas) y no vaya a ser la dinámica habitual a partir de ahora.
Las lagrimas del ministro ( full version)
(13 mensajes) (5 voices)-
Publicado hace 1 year #
-
Reverte tiene un conocimiento del Diccionario de la Lengua Española que los mortales no poseemos.
mierda.
(Del lat. merda).
1. f. Excremento humano.
2. f. Excremento de algunos animales.
3. f. coloq. Grasa, suciedad o porquería que se pega a la ropa o a otra cosa.
4. f. coloq. Cosa sin valor o mal hecha.
5. com. coloq. Persona sin cualidades ni méritosÉl ha utilizado la acepción n.º 5 mientras que los demás hemos entendido la n.º 1. Tampoco se debería de dar importancia a los comentarios de alguien que no la tiene, que este señor puede decir lo que dé la gana.
Publicado hace 1 year # -
Si es que aqui en España somos todos muy listos y muy machotes, Perez Reverte puede decir lo que quiera, estariamos buenos, pero no me ha parecido oportuno, ni venia a cuento, insultar como lo ha hecho, ni ridiculizar al ya ex-ministro. No se por que es malo el que se te salten algunas lagrimas(que no llorar como una magdalena, que parecemos andaluces por lo exagerado) al soltar un discurso de despedida, lo he visto muchas veces en otras personas influyentes, y nadie ha dicho nada. De verdad, que no comprendo los comentarios de Reverte, el que es muy machote y nos debe mirar a los demas desde una cima de sabiduria y perfeccion. Seguro que esta con el en su cima, Sanchez Drago, otro que tal baila, otro listo, otro ser superior, muy sabio el, que lanza maximas de comportamiento y de moral, para que las aprendamos y las practiquemos, todos menos el, que el esta de paso de todo lo mundano. Pues Reverte, tres cuartos de lo mismo. Si es que somos todos muy listos y muy machotes en este, nuestro pais.Que les den: a Reverte y a Drago, los mas listos de España y derredores.
Publicado hace 1 year # -
Siempre me ha decepcionado que Reverte (un excelente escritor de artículos, al menos; y dueño de un estilo en todo brillante) baje tanto a pelear a la arena.
Estos asuntillos de si el ministro es mejor o peor, o si llora o no, o si es un mierda o no, pertenecen a la "Prensa Rosa de la Política". Claro que la política es toda prensa rosa. Así, mientras las bolsas -traviesas ellas- suben y caen, y arrastran todo lo que pillan (¡crisis!) o enriquecen a los bancos, nosotros podemos criticar las gestiones de ZP o de Rajoy como quien opina que no le gusta Belén Esteben.
Y dentro de 4 años, a ejercer la maravillosa libertad de meter un papelito en una urna (como si uno supera realmente a quién vota o qué: votamos en función de la campaña más bonita, o de nuestro participante de Gran Hermano Presidente que nos es más simpático).
Pues el Reverte entra al trapo, como el torito a la capa roja.
No creo yo, como dice Juan Serrano, que Reverte se crea en un nivel superior al resto de los españoles.
Me gusta, por un lado, que alguien con "poder" (es académico, y muy famoso) no se muerda la lengua; y que además se la traiga floja la polémica posterior.
Me entristece, por otro, que al señor Reverte le afecten tanto esos cargo y esos nombramientos; pues -lo sabemos- se pone bruto, casi lloroso él mismo, cuando se le mentan las grandes gestas del Imperio Español (o sea: esas batallas en las que un montón de gente asesinaba y moría a mayor gloria de la patria).
Curioso, curioso...
Publicado hace 1 year # -
Antes de nada, una pequeña aclaración: Cuando escribí que el ex ministro se puso a llorar como una Magdalena obviamente se trataba de una exageración o hipérbole (un recurso literario como otro cualquiera, vamos). Lo suyo fue más en plan Boabdil y, al igual que al último rey nazarí de Granada, doña María Teresa Fernández de la Vega le dijo airada: "Llora como mujer lo que no supiste defender como ministro". En serio, lo de menos es si lloró mucho, poco o a intervalos regulares, la cámara baja de las Cortes Generales no es lugar para ir lloriqueando por los rincones (y don Miguel Ángel, que lleva a las espaldas una larguísima carrera en la diplomacia y política españolas, debería saber mejor que nadie guardar las formas). En cuanto a Pérez-Reverte, se ha pasado toda la semana matizando aquí y allá sus declaraciones en Twitter, lo que, en parte, viene a confirmar mi teoría de que se le calentó la tecla.
Llevamos una temporadita de declaraciones explosivas, desde la bronca entre Esperanza Aguirre y Ana Pastor en Los desayunos de Tve , pasando por lo de los morritos de Leire Pajín y las declaraciones de Sánchez Dragó (las cuales, por cierto, aparecían ya en una biografía del escritor publicada en 1984: Una vida mágica. ¿Dragó y dos japonesitas adolescentes? Sí, en sus sueños, tal vez...)
Publicado hace 1 year # -
Si, claro, ahora son fantasias lo de Drago......como yo esta mañana, que he "imaginado" ir a trabajar y se lo he contado a mi entorno familiar.
Respecto a lo de "guardar las formas", pues no lo comprendo, la verdad, que se te salte una lagrima en un discurso de despedida, pues no creo que sea perder la compostura, ni lloriqueo, ni se bloqueo ni nada parecido, acabo, dio besos y abrazos y se acabo. Insisto no le veo logica alguna a los comentarios de Reverte, le caera mal el ex-ministro y habra salido por ahi, como si le hubiera dado por llamarle gordo.Otra cosa: a mi tambien me gusta que la gente no se muerda la lengua y diga lo que piensa, pero ,ojo, con educacion y sin meterse ni insultar a nadie, porque sera muy academico y muy famoso, pero su comentario le hace parecer un "listillo".Publicado hace 1 year # -
Buenas.
Hombre, Juan, uno puede opinar personalmente a favor o en contra del lagrimeo; o considerar a Reverte y a Dragó unos cretinos, cada uno a su modo.
Pero estas cosas deberían ponernos en guardia sobre cómo la prensa, la tele, y los medios de formación de masas, necesitan llenar su espacio hasta el infinito con lo que sea. No vaya a pasar que la gente crea que "están dejando de pasar cosas", y les dé por echarse a pensar en serio.
La verdad es que no debería importarnos si el ministro llora, se va como un señor, o escupe y patalea (desde luego, el farruco Reverte podría ahorrarse disgustos si no le prestara mucha atención). Ninguno de los que está ahí arriba va a hacer gran cosa... y el señor Moratinos tendrá ya la vida solucionada en lo material por los siglos de los siglos.
Y en el asunto de Dragó (sea o no verdad)... ¿pero occidente no se había librado ya de esos tabúes religiosos del sexo? ¿Acaso una niña que ya ha menstruado no es ya una mujer? ¿No se casaban las mujeres en Roma, en Grecia, en la India, a esas edades precisamente?
Me dice la gente que no, que es que en estos tiempos que corren (tiempos de pornografía, sexo explícito en las películas, discotecas light para niños de 14 años que se agarran su primer pedal a los 13) aún no está preparada; que no sabe si quiere hacer el amor o no; que Dragó sí lo sabía, y por ello es un cerdo.
Como yo no sé hasta qué punto una niña ya desarrollada (tenga 14, 13 ó 16 años) sabe lo que quiere (yo rondo la treintena y no lo sé aún), absuelvo al Dragó de su delito y pienso que oye, que si las niñas ya podían y además se lo pasaron bien, pues enhorabuena para todos.
Claro que en nuestro código moral la mayoría de edad determinada por la ley parece sobre todo hecha para saber cuándo el sexo es malo y cuándo no. Desde ese punto de vista occidental y respetable, Dragó es un ser infrahumano y asqueroso.
De verdad que nos ponemos en un brete. O la niña menstruada, como en la antigüedad, es dueña de sus actos y de su cuerpo (y muchas se hacen hoy día un tatuaje a esas edades, con el permiso sincero de sus padres). O la niña, hasta los 18 (coincidiendo con nuestra mayoría legal, qué casualidad) no es responsable.
Y sí, seguramente tanto Dragó como Reverte son unos listillos.
El texto que escribió Dragó como "despedida" de los Encuentros Digitales de "El Mundo" me parece sencillamente lamentable. Pueden ustedes leerlo aquí.
No se entera de qué va la frase de Machado. Y queda como un pretencioso acorralado en su currículum (como si un currículum significase algo en estas lides).
¡Saludos!
Publicado hace 1 year # -
Pero estas cosas deberían ponernos en guardia sobre cómo la prensa, la tele, y los medios de formación de masas, necesitan llenar su espacio hasta el infinito con lo que sea. No vaya a pasar que la gente crea que "están dejando de pasar cosas", y les dé por echarse a pensar en serio.
Yo ayer estuve a punto de enfermar viendo el informativo de CUATRO (que podía haber sido cualquier otro noticiario de cualquier otra cadena). Las noticias televisivas son un espacio compuesto a partes iguales de negatividad extrema, morbo superlativo y una abyecta frivolidad, cuando no directamente tontuna.
En cuanto a Moratinos. A mi siempre me ha parecido un "sin sangre", así que el que se echara a llorar fué de lo más natural, dada su condición, no sé a que viene tanto revuelo. Reverte es un sensato altivo, más que un sobrado, y en general me cae simpático. Es posible que un calentón le haya hecho perder las formas.
Publicado hace 1 year # -
"¿No se casaban las mujeres en Roma, en Grecia, en la India, a esas edades precisamente?"
Hombre, digo yo que seria la costumbre de la epoca, basado en la obligatoriedad ,asi que habria que preguntar a esas niñas como verian el asunto. Una niña de esa edad puede tener el cuerpo desarrollado, lo de la cabeza ya me extraña algo mas. Con todo una niña de 10, 12 años aunque menstrue, no tiene capacidad , su aparato reproductor no esta preparado en su totalidad para alojar una criatura, si se diera el caso. Ya no me guio de leyes y reglas , me guio del sentido comun, y de la naturaleza , sentir atraccion sexual por niñas de 12,14,15 años, a mi no me parece normal, y no porque la sociedad me lo inculque, sino porque no me gustan, no hay atraccion fisica. Pero vamos, como dice un amigo mio : " ca' uno es ca'uno "
Publicado hace 1 year # -
Hombre, Dios me libre de andar ahora diciendo que las niñas de 15 años deban gustar. Sino que el hecho de que los 18 años sean algo maravilloso y los 15 la más repugnante pedofilia se debe a un parámetro cultural, no a una Realidad absoluta, eterna e inmutable (pero así la tienen que vender: si nuestra moral no es "la correcta", ¿qué clase de moral sería).
Me parece curioso que de repente se despierten las furias contra el Dragó por un asunto que puede suscitar o no rechazo, pero que no debería -creo yo- liar la que ha liado.
En cuanto al "habría que preguntarles a las niñas cómo verían el asunto...". Pues sí. Pero vamos, también dentro de mil años se dirán las gentes de entonces al recordar nuestras absurdas y brutales costumbres: "Habría que preguntarles a estos pobres esclavos del siglo XXI cómo veía el asunto...".
;)
Publicado hace 1 year # -
Cada uno es muy libre de pensar lo que quiera pero yo sigo creyendo que lo de Dragó es puro cuento. Cualquiera que haya tenido trato con japoneses, sabe lo tremendamente tímidos y recelosos que se muestran, en particular en su trato con los gaijin /extranjeros/. Hace un par de años, un amigo nipón me presentó a su hermana y, ni corto ni perezoso, yo le estampé dos sonoros besos en las mejillas (¡muac,muac!). Para mi sorpresa, el rostro de la chica en cuestión pasó casi instantáneamente de su natural color pálido (casi níveo, en realidad) a una bonita tonalidad escarlata. Así que, me van ustedes a disculpar (o no), pero me cuesta mucho imaginar que, en la década de los años sesenta, a don Fernando Sánchez Dragó, casi lo violaran por turnos una adolescentes japonesas, ¡Vamos, que ni hasta arriba de morapio me lo creo!
(...) había dos japonesitas que debían de tener 13 años como mucho, más no tenían, y que querían hacerse las señoritas y las mujeres,llevaban los labios pintados, taconcitos, minifalda, porque entonces estaba de moda, te estoy hablando del año 67,68, y entonces se acercaron a mí al ver que yo era blanco, yo pasaba, y entonces se me acercaron como siempre a preguntarme de dónde eres y todas esas cosas, y entonces a mí me encantaron aquellas dos criaturas, eran muy monas, todas pintaditas, todas puestas como mujer, todas perversas, y entonces les dije que si se venían conmigo (...)
(...) y entonces, las muy putas, vamos, no hay otra palabra para decirlo, fueron ellas, yo no me atrevía, yo estaba muy cohibido, yo, en fin, se me hacían los dedos huéspedes, yo todavía... era antes de que me enterase de cómo eran las mujeres y el sexo, esa revelación de la que te he hablado antes, y entonces yo iba con mucha cautela, y no, fueron ellas las que se lanzaron y me empezaron a hacer toda clase de diabluras, pero, además, con la particularidad de que no lo hacían la una delante de la otra. Entonces, una decía que iba al servicio y desaparecía largo rato, durante veinte minutos o así, y entonces la otra me hacía toda clase de perrerías, y luego la otra que se había quedado conmigo decía que se iba al servicio, reaparecía la otra y la otra me hacía también toda clase de perrerías. Y así me trajeron dos o tres horas (...)
Fernando Sánchez Dragó: Una vida mágica (pags. 158,159)
Y ahora, si me disculpan, voy a la cocina a por un zumo de limón, para no vomitar. : P
Publicado hace 1 year # -
Madre mía: ¿Se ha comprado usted el libro?
:P
Publicado hace 1 year # -
Hace unos años, mis padres decidieron que había llegado el momento de hacer limpieza en la biblioteca familiar, y seleccionaron unos 100 ó 150 volúmenes cuyo destino inmediato era el contenedor de reciclaje de papel. En el último momento, les propuse llevármelos a mi casa y echarles un último vistazo antes de tirarlos. Por supuesto, nunca llegué a hacer tal selección de títulos, limitándome a sacarlos de las cajas de cartón en los que se hallaban cuidadosamente dispuestos y dejarlos amontonados por todas partes. Y entre ellos, sí, se encuentra Una vida mágica de Joaquín Arnáiz (que he leído en un par de horas, a propósito de este hilo).
Publicado hace 1 year #
Responder
Debes conectarte para enviar un mensaje.
