Lo de la SGAE es un caso perdido. De esos que cuando entran por la puerta de una agencia de publicidad, les recomiendan muy amablemente que pongan una velita a San Judas Tadeo, patrón de las causas imposibles. En teoría, se trata de una entidad que se dedica a la gestión de los derechos de los autores españoles, pero su pésima imagen pública los ha llevado a convertirse en una de las organizaciones más abominadas por la opinión pública. Los medios de comunicación, oliéndose la sangre derramada (o por derramar), no escatiman noticias acerca de las iniquidades de esta peligrosa banda de cuatreros. Lo último: la SGAE exige a la familia un niño con una enfermedad neurodegenerativa 5.000 € de lo recaudado durante un concierto benéfico. ¡Qué sencillo hubiese sido ceder ese dinero a tan loable causa - en plan, nos hacemos cargo de la tragedia y tal - y salir en los papeles marcando posturitas! Pues no, oiga. En lugar de eso emprendieron un chapucero viaje de ida y vuelta (no retiraron el cobro que le exigían a los padres del chaval -un 10% de lo recaudado- pero les ofrecieron, a modo de donativo, el mismo importe) que los ha dejado a la altura del betún. En resumidas cuentas, si ésa es la manera que tienen de persuadir al personal de que no se descargue música de Internet, les auguro un futuro muy poco prometedor.
La ley de la avaricia
(3 mensajes) (3 voices)-
Publicado hace 2 years #
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Siempre funcionan de esa manera. Cuando un autor no quiere cobrar derechos, por un motivo como éste por ejemplo, no hay tu tía. La maquinaria no se para. Ellos recaudan, y luego hay que iniciar todo el proceso inverso. Lo peor de la SGAE es que los autores al final tampoco cobran mucho que se diga.
A este paso Dan Brown los va a poner de malvados en alguna de sus novelas. Castillo y boato ya tienen para la cosa.
Publicado hace 2 years # -
Yo soy socio y nunca vi un duro por su parte, doy fé.
Publicado hace 2 years #
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