Bueno, yo ahora ya me la estoy tomando en serio, porque no está siendo lo que se esperaba. No es como la gripe aviar, que al principio mucho susto y luego nada. De momento ya es una pandemia. Todavía hay pocos muertos (demasiados para mi gusto) pero los hay. Y en todas partes, y está afectando a todas las edades y a todo tipo de personas. Como es lógico corren mucho más peligro las personas con patologías previas, pero ya ha habido casos de personas sanas fallecidas, y en todo el mundo, incluído el primer mundo , o sea, nosotros. Evidente las personas más sanas se curan, pero no todas. Ataca a futbolistas, a deportistas, a gente que se supone sanísima y en muy buena forma. No todos mueren claro, pero otros sí. Y esto es solo el comienzo, pero la cosa avanza en progresión geométrica. Así empezó el sida, eran casos aislados y cosas de homosexuales, y fíjense lo que pasa ahora. Con una diferencia radical: que al ser una gripe no la podemos evitar, se transmite por el aire. No nos valen ni los preservativos, ni medidas de control. Todos la podemos coger incluídos los offrofos. No es un comecocos. es real y bien real.
Evidente cuando las enfermedades se llevan por delante a gente del tercer mundo, suele importar tres bledos, pero cuando nos toca a nosotros la cosa cambia. Bueno, pues ahora está afectando a todo quisqui, incluído nuestro primer mundo. Y sí, el asunto es serio, porque cualquiera puede caer, y avanza, señores míos, avanza, y mucho, así que dentro de poco todos con mascarillas, incluídos Bronte y Malabesta, que son muy viajeros. Yo pertenezco al grupo de riesgo, porque soy parte del personal sanitario, así que a mi si me van a vacunar. Los demás a tomar Tamiflu en cuanto noten los primeros síntomas que más les vale. Y que haya suerte.
Y no,esta vez no es una comedura de coco, así que cuidadín con los primeros síntomas y que haya suerte, que la está palmando gente sana.
Señores, la naturaleza, que es mucho más sabia que nosotros se venga de lo lindo cuando se la maltrata en exceso, y así, media españa quemada y lugares tan idílicos como la Californie, amén de todo lo demás.
Que miren ustedes que nosotros, pobres humanos, no somos nada en comparación con el universo y el planeta, infinitamente más sabio que todos los científicos juntos.
Y cuando todos nos hayamos muerto, el planeta seguirá ahí tan pancho y se regenerará solito. ¡Qué estamos muy equivocados señores, que el planeta tiene para rato, que somos nosotros los que nos vamos a morir y no la tierra, libre ya de huéspedes tan molestos! A ver si nos enteramos, que ya va siendo hora...