Como bien sabemos todos aquellos que observamos -y participamos en mayor o menor medida- el estúpido debate sobre si el milenio empezaba en 2000 o 2001, este año que ahora estrenamos es el último de la década, que hasta donde yo sé no tiene nombre (¿Los años cero?).
Supongo yo que como todas, los locos años 20, los 60 y sus hippies, los 90 y el grunge, estos primeros años del siglo habrán tenido su elemento distintivo; hagan sus apuestas.
Para mí el fenómeno ha sido el del cómic; abanderado por las no siempre acertadas adaptaciones a la gran pantalla, me parece a mí que el tebeo se ha aupado ya casi al estatus de mass media, junto con toda la cultura que lleva asociada, y así ahora pululan por nuestras películas y televisiones gran cantidad de frikis, con sus camisetas y demás parafernalia que ya se aparece como normal y conocida. Mucho ha llovido desde que en "Mallrats" se tradujese wolverine por carcayú.
