Bueno, veo que está de acuerdo conmigo en casi todo. Pues sí. gavilán es un mago de verdad, no Harry Potter. Aparte de que no me gusta como está escrito, es que me parece superinfantiloide. He hablado en alguna ocasión de un libro fantástico. Pues no es de espada y brujería, porque está situado en la realidad real. Imagínese usted:
Estamos en la Inglaterra del siglo XVIII. El país está en guerra contra Napoleón, y todo está en manos de Wellington. En Inglaterra ya no quedan magos, se ha dejado de practicar la magia, incluso se duda de la existencia real del legendario Rey Cuervo que vivió en el siglo XII en la Tierra de Duendes. Solo quedan unos pocos que se autodenominan magos, pero que se limitan a estudiar la magia, no a practicarla, y que se reúnen periódicamente en la ciudad de York. Son grandes eruditos, que ponen en tela de juicio las prácticas y la magia del último gran mago conocido inglés, El rey Cuervo. Hasta que un día conocen de la existencia de un extraño hombre, ya casi viejo, que afirma practicar la magia. Es un hombrecillo raro y reservado que posee la biblioteca más impresionante de magia de toda Inglaterra. Tiene incluso libros rarísimos de los que se ha oído hablar, pero que los eruditos toman por invenciones. Enterados de la existencia de este hombre, los magos de York envían a una delegación a visitarle en su antigua y vieja mansión, en donde vive recluído y apartado del mundo en compañía de un mayordomo de aspecto siniestro y sonrisa cínica. Allí les recibe un hombrecillo de ojos vivaces y desconfiados, poco hablador, pero contundente en su afirmación de que por supuesto que practica la magia. Conminado por los delegados para que demuestre la verdad de tal aseveración, el señor Strange, que así se llama nuestro hombre, les responde lacónicamente:-Bien señores, reúnanse todos el domingo, a las 8 en punto de la mañana en la catedral de York. Quedarán ustedes satisfechos con mi demostración.
Anchiano, no te he destripado nada. Este es solo el comienzo de una maravillosa novela para adultos que hará las delicias de todo aquél al que le gusten los magos, los duendes, la magia, lo sorprendente, y también el buen humor británico, la sátira social, y el retrato de la Inglaterra del XVIII. Está además divinamente escrita. Una vez comenzada, es imposible dejarla. Disfrutarás Anchiano como un indio, y aunque es larguísima, tú te la zamparás en 3 días. pero es que también le gustará a Javier C. y a Iñigo, porque aunque esté ambientada en la realidad de la época hay aventura para dar y tomar, misterio, magia de la buena y prodigios de una imaginación portentosa. Es más. El hecho de estar situada en la vida real le da mucha más miga al asunto.
¿Qué pasará cuándo lo arrogantes eruditos se reúnan en la catedral de York? Pues no seré yo quién te lo desvele. Cómprate el libro.
"Jonathan Strange y el señor Norrell"
autora: Susanna Clark
Editorial Salamandra