Me apena que se haya sentido ofendido, Quattermass. Yo creo que Anchiano no ha pretendido ofender a nadie. El ha expresado su punto de vista y eso no debería molestar a nadie. Lo ha hecho con su humor habitual, pero yo no creo que el pensar en la muerte realmente lo vea como una tontería, o pensar en si hay un más allá. En algún momento de nuestras vidas todos nos hemos hecho esa pregunta, que es bastante importante, dicho sea de paso. Luego está la opción personal de creer o no creer en el más allá, muchas veces condicionada por nuestro entorno o lo que sucede en nuestras vidas.
Y yo no pienso en absoluto que la vida del creyente sea más fácil o llevadera que la del no creyente. Todo el mundo tiene una religión aunque a menudo se llama de otra forma y está disfrazada de otra cosa. A veces, una ideología laica, pero en la que se cree ciegamente, es una forma bien velada de religión.
Hasta el nihilismo absoluto es una forma de religión.
A mí casi me da más ternura la religión confesa y aceptada de Quattermas y Amaro, que la de la gente que practica el ateísmo día a día. Posiblemente, la postura más respetuosa frente a la vida, la más humilde, sea la de una duda razonable.
Yo soy de un espíritu muy religioso, y no creo en un Dios con barba, motor y creador del mundo, pero concibo a Dios de otra manera, y sí soy muy cristiana, pero mucho.
Y en cuanto al más allá, lo cierto es que tampoco lo podemos saber, porque pensamos solo en términos del cuerpo. Sí, se nos muere el hardware, pero, ¿qué pasa con el software? ¿Qué sucede con la energía que escapa de nuestro cuerpo cuándo éste muere? ¿permanece ligada? ¿es consciente de sí? ¿tiene memoria? Son preguntas que de tontería creo que no tienen nada. Si como dijo Einstein, la materia ni se crea ni se destruye, solo se transforma, ¿En qué se transforma la nuestra?
El mundo es mucho más misterioso de lo que nuestros sentidos pueden percibir.
Y a mí, aún no se me han muerto las azaleas, a pesar de que su tiempo de floración ya pasó. ¿porqué? No lo sé. Creo que están a gusto y no se quieren morir.