Yo creo que cada generación se divierte de una forma distinta según el entorno cultural. Ahora hay mucha violencia reprimida. Y bueno, ahora son las consolas para matar a los malos. Si se quitan, pues la violencia aparecerá de otra forma, matando abuelitas o dando palizas al hermano menor. Y estoy hablando del mundo entero. Creo que estamos viviendo una época de violencia cotidiana extrema. No hay más que ver la oferta de cine. la gente suelta su insatisfacción a base de porrazos o violencia verbal. La verdad es que yo echo de menos la época aquella en que los niños jugaban a las canicas. No es que sea algo muy intelectual, pero al menos hacían algo de deporte.
Yo hoy he visto algo alucinante. Hay una tienda de chinitos debajo de mi casa. El dueño no entiende ni papa de español. Llega una parejita de estas chulas y ella compra una bolsa de palomitas. La abre y empieza a decir que están pasadas y malas, que se la cambien por otra. El pobre chinito diciendo que no, que estaban bien. Efectivamente, no estaban caducadas. Ella chillando, y de repente él, con pinta de chulo total, se pone a gritarle al chinito con un gesto amenazante, diciéndole que si no le cambiaba la bolsa de palomitas llamaba a la policía. Como me llamo Isabel, oigan. Yo no daba crédito a lo que estaba oyendo. Y digo: bueno, tampoco es para ponerse así, ¿no? y el tio me suelta que él tiene una tienda y que la obligación del chinito es cambiar la bolsa, que valía 50 céntimos, y dale con la policía. Pues la cosa se arregló, pero a mi me dieron ganas de decir: pues efectivamente, se llama a la policía, yo cuento que está usted amenazando al dueño de una tienda por una bolsa de palomitas que no está caducada, y como la única prueba que usted tiene de que están malas es su olfato, pues habrá que llevarlas a analizar a un laboratorio de toxicología, y como no estén malas, ¿qué?. Miren, hasta yo olí las palomitas, y no noté nada raro, pero figurénse ustedes como está el patio.
Y un cuerno va a venir la policía por una bolsa de palomitas que no está caducada.
¡Pero qué asco de gente que anda suelta, por Dios! Y el chinito, el pobre, blanco como el papel, que nos resuelve a todos el problema si nos hemos quedado sin pan a las 9 de la noche. xD.