Ultimamente, leo poco para lo que acostumbro. Mucho trabajo, escritura de novela y el blog y el foro. Suelo alternar 3 libros, leyendo según esté de estado de ánimo.Siempre son: una novela, un libro de cuentos y un ensayo. Ahora estoy releyendo "Hamlet", que es teatro, pero tan denso como si de novela se tratase, "Cuentos para tahúres" de Rodolfo Walsh,y "Cien genios", de Harold Bloom, que me gusta muchísimo y lo releo constantemente. me gusta mucho releer. Cada x años, me releo "El principito", de Saint Exupèry, y algunos otros. Poesía leo siempre, y hay libros que casi me los sé de memoria, como "Veinte poemas de amor y una canción desesperada". Me gustan mucho las novelas góticas. Anda por ahí una joya que se llama "Melmoth el errabundo" de Maturin, que es una joya divinamente escrita, reeditada hace poco en "Ed.Valdemar". Tengo una biblioteca extraña, con libros raros que no se suelen encontrar, mezclada con mucho clásico, pero mis joyas indiscutibles son (A las que siempre vuelvo): "La biblia" "El Tao-Te-King" de Laotzú, "El cántico espiritual" de San Juan de la Cruz, una edición antigua preciosamente ilustrada de las obras completas de A. Rimbaud, y Shakespeare y "El Quijote", de Cervantes. Al lado de eso tengo libros serios de ocultismo, Borges, cómo no, y biografías de personas extrañas o menos extrañas, como una de un mago de finales del XIX, principios del XX, llamado Aleister Crowley, que hacía magia blanca y magia negra, y que como quería ser muy malo se llamaba a sí mismo "La gran Bestia". Leyendo su biografía resulta que no era tan malo como quería. Aunque era un fornicador empedernido, estuvo casado siempre con la misma mujer, y la trató bastante bien, y entre otras hazañas, acometió una que para los tiempos que corrían, era muy hazañosa. Escaló el Katchegunga, la 2ª cima más alta del mundo, y llegó casi a la cima solo. Tuvo que abandonar. Sus palabras acerca del miedo que pasó, son estremecedoras.
El próximo libro que leeré es "La Odisea", y el último, larguísima novela de 1.100 páginas, que me encantó, fué "2666" de Roberto Bolaño.
También sé echar el tarot, pero por internet, no funciona. Su historia y su simbología, que no es otra que la rueda kármica budista, es una preciosidad. Aviso: la rueda kármica no se hace en varias vidas, llamadas reencarnaciones, como se suele creer, sino en la única que tenemos, en ésta. Todos ustedes están en algún punto, aunque no lo sepan. Yo también, claro.
Ya me he explayado, tachán, tachán...