Jajaja, bueno, no creo que el "por cojones" sea un término que se vuelva universal en las teorías estéticas.
La teoría de Aristóteles viene a decir que el arte es una imitación de la realidad, y que la realidad del arte se sustenta en su verosimilitud. Afirma textualmente que es preferible lo imposible verosímil a lo posible inverosímil. De esa sensación de realidad surge la catarsis, que es la emoción o identificación que el espectador experimenta ante esa obra. Así, grosso modo. Luego analiza los distintos tipos de arte y de género.
La diferencia entre Bronte y yo, claro está, es semántica. En efecto, yo creo que cuando uno ve las cosas muy claras y sabe expresarse, la construcción pasa a un segundo plano. Habrá construcción porque las narraciones ocupan un espacio y en ellas pasan cosas. Si cogemos cuánto ocupan esas cosas, y las analizamos, encontraremos que hallamos una "construcción", porque al fin y al cabo puede descomponerse. Yo creo que los malos artistas irán primero a por las partes, se preocuparán por la construcción porque estarán pensando más en cómo va a interpretarse o leerse. Pero dado que el número de lectores es infinito, y cada uno malinterpreta a su manera, este camino sólo lleva a la locura (imaginando mil modos de asimilar cada frase), o a la negación del lector (uno escribe lo que ve o cree, lo hace lo mejor que puede para sí mismo, y punto).
Claro que no sólo por hacerlo así la cosa irá mejor, pero los buenos escritores, básicamente, transcribían su pensamiento, incluso al hacer poesía. Lo que no quita que luego ellos mismos se corrigiesen. Está claro que todo pensamiento es una construcción, pero también que las palabras llegan espontáneamente todo el rato.
En realidad, la discusión semántica, por lo que veo, afecta más a los géneros.
"Es el fundamento y razón de ser del "género", que el espectador experimente "por cojones" determinadas sensaciones y no otras, y eso no quiere decir en absoluto que éste mal construido. Todo lo contrario, es el fruto de siglos de experimentación de los hombres con los hombres, una de las herramientas más eficaces para decirnos quienes somos, qué nos hace reir y qué nos causa dolor.".
Aquí creo que Bronte confunde género con autor. Los Hermanos Arniches o Jacinto Benavente eran tan teatrales como Racine o Strindberg, y no nos afectan tanto como éstos. Pero nada tiene que ver con el género: sino cómo lo asimila cada autor para adaptarlo a su visión de las cosas. Y creo que "siglos de exeperimentación" quiere decir que, tras diez o quince verdaderos genios que sí cambiaron la escena, hubo miles de autores que los copiaban por falta de visión, originalidad o talento.
Y es que los autores como malas visiones serán un pestiño, claro.
Por eso creo que el género es algo muy secundario: salvo que uno se someta a él a rajatabla, sin más prtensiones.
Bronte me va a dar cera ;)
Pero, ¿usted cómo ve todo esto, Gabriel?