A raíz del hilo sobre el usted -y para contribuir a la tesis doctoral de Bronte, cuyo objeto está, sin duda, relacionado con nosotros y nuestras infinitas opiniones sobre casi todo-, me ha venido a la cabeza cómo la eterna juventud hasta los 50 que menciona Andarrio amenaza con fulminar todo ocio que no consista en "lo que hacen los jóvenes".
Me explico.
Como saben, tengo 25 tacos. Llevo saliendo en serio desde los 18. Como ven, no es mucho. He ido a infinidad de botellones, me he emborrachado mucho, he entrado en muchas discotecas, en muchos pubs... y quizá sea la edad, pero, ahora mismo, ese ocio, me aburre. Y, cada vez que me emborracho, siento que he perdido la noche. Porque qué triste recurrir al alcohol para que la diversióm sea llevadera.
Hablando en plata: hasta los mismísimos estoy del rollo nocturno. Nada realmente importante o irrepetible me ha ocurrido de noche. Sí, muchas cosas, y miles de anécdotas para toda la vida, pero ¿me ha aportado algo salir y beber, salir y beber, salvo perder miles de mañanas y de neuronas?
¿Por qué en esta sociedad del "trabaja de lunes a viernes" nos impone un ocio basado en las noches desinhibidoras del fin de semana? ¿No es una especie de "curra entre semana, y ponte ciego el finde?
Lo más curioso es que ahora, con esto de la eterna juventud, los de 40, en efecto (lo dice Andarrio), quieren vestirse, peinarse y ser jóvenes de espíritu en lugar de asumir una sana madurez, cosa más interesante y más propia de la edad. Para ser "juvenil" nada mejor que volver a ser irresponsable, que beber, que hacer cosas inmaduras o conpulsivas, y luego regresar al trabajo el lunes y contarlo a los amiguetes.
Y en este rollo de la eterna juventud está incluída la desesperación sexual. ¿No creen ustedes que se mete mucha presión con la sexualidad, como si no fornicar 1000 veces al mes fuese un absoluto fracaso? Así la gente está ansiosa por ligar y ligar y ligar... a veces incluso a muy peligrosos precios morales.
Me releo y veo que mi discursito suena muy talibán, pero en esencia me parece a mí que la sociedad cada día es más inmadura, más infantil, menos responsable, más peligrosamente hedonista (sin saber lo que significa, por supuesto), más espartana, más caótica. Más "juvenil", vaya. Yo también participo de eso, pero es una faceta de mí que cada día me gusta menos, y que cada día alimento menos.
¿Ustedes que opinan sobre este jugoso asunto?
