Pues a mí si me gusta la multiculturalidad, y no estoy de acuerdo con tantos ergo.
Precisamente a mí lo que me gusta de ella es que las culturas sean distintas. Si no iríamos todos vestidos de uniforme. Ahora bien, el que me guste no quiere decir en absoluto que todas estén en el mismo punto de bondad. Decir eso es un forzamiento linguístico.
Con respecto al progreso habría que matizar en qué se progresa, porque EL Progreso Absoluto no existe. Está claro que Occidente ha progresado en muchísimas cosas, como por ejemplo, La Ciencia, pero los valores humanos, como usted ha dicho muchas veces, Bronte, se están perdiendo. Se lucha por ellos, y sin embargo, cada día hay más atrocidades, o sea que en la teoría, muchos derechos humanos, pero en la praxis, cada vez menos.
Y es que quizás más que pensar en pueblos o en civilizaciones, así en abstracto, habría que pensar en términos de seres humanos, y gente buena y gente mala la hay en todas partes. La Historia es muy caprichosa y cambiante, y ha habido civilizaciones colosales que se han ido al garete. En el momento en que las sociedades se relajan con la moral y empieza el todo vale, ahí se inicia la caída, la decadencia o como la quiera usted llamar, y mucho me temo que Occidente está empezando a estar en ese punto. La crisis económica que estamos viviendo ha nacido en el centro mismo de esto que llamamos Occidente, no ha venido de Tanzania, por decir algún país exótico.
Algo huele a podrido en Dinamarca, Bronte, algo está pero que muy podrido...
Y si aquí vienen emigrantes no es porque les guste Europa, la casa de uno es siempre la casa de uno, y como en casa en ningún sitio. Toda Africa se está muriendo de hambre, así que si vienen no es porque aquí estén a gusto, que no lo están, sino por puro instinto de supervivencia. morirse de hambre debe de ser muy desagradable.
También España fue un país que en un momento dado tuvo que emigrar mucha gente. Los movimientos migratorios existen desde que existe el mundo, pero tenemos muy mala memoria.
Hasta los animales emigran, y es que hay que comer. O eso, o la muerte.
De hecho, muchos emigrantes están volviendo a su país de origen, por eso, porque como en casa, en ningún sitio.
Eso de somos los mejores está muy bien para la Eurocopa, y es que parece muy difícil pensar en la gente ante todo como seres humanos. Se va a lo fácil, pensarlos como masa, y como todo es un juego de espejos e identificaciones, una masa que es distinta a la que yo pertenezco, desconfío de ella por principio.